La Asamblea Nacional francesa aprobó simbólicamente la declaración del Gobierno sobre la lucha contra el narcotráfico durante un debate el miércoles. Esta discusión sigue a la muerte de Mehdi Kessaci en Marsella, que conmocionó a la opinión pública. El Gobierno busca construir consenso sobre prioridades de financiación.
El Gobierno francés ha lanzado una serie de debates parlamentarios para abordar los desafíos presupuestarios y destacar la importancia de ciertas acciones prioritarias. La tarde del miércoles, la Asamblea Nacional celebró una discusión sobre el narcotráfico, un azote contra el que el Ejecutivo promete una lucha sin cuartel. Este debate no vinculante concluyó con una votación simbólica que aprobó la declaración del Gobierno.
El acontecimiento está estrechamente ligado al asesinato de Mehdi Kessaci, ocurrido el 13 de noviembre en Marsella. El joven fue probablemente asesinado para intimidar a su hermano Amine, un activista ecologista comprometido con la lucha contra el tráfico de drogas. Este caso ha puesto de relieve la violencia persistente vinculada al narcotráfico en la ciudad provenzal y más allá.
Además de la revisión presupuestaria, estos intercambios temáticos buscan forjar acuerdos entre el Ejecutivo y los diputados. El Gobierno espera demostrar la necesidad de financiar medidas específicas contra la transformación del mercado de las drogas en todo el territorio nacional y los desarrollos legislativos en curso.
Para informar al público, Le Monde organizó dos sesiones de preguntas y respuestas con sus periodistas. A las 14 horas, Thomas Saintourens, especialista en narcotráfico, y Arthur Carpentier, encargado de seguir a las fuerzas del orden, abordaron el estado del narcotráfico en Francia. A las 17 horas, Gilles Rof, corresponsal en Marsella, y Grégoire Biseau, experto en información judicial, compartieron sus investigaciones realizadas in situ tras el asesinato de Kessaci, centradas en la situación local.