El Gobierno francés anuló el jueves los debates programados para el viernes y el lunes en la Asamblea Nacional sobre el proyecto de ley de presupuestos de 2026, posponiéndolos al martes, cuando podría optar por el artículo 49.3 u ordenanzas para aprobar el texto sin voto. Esta decisión responde a lo que Matignon califica de «sabotaje continuo» por parte de diputados de RN y LFI, lo que hace imposible la adopción por voto. El primer ministro Sébastien Lecornu presentará propuestas el viernes para intentar un compromiso y evitar la censura.
El 15 de enero de 2026, el ministro de Relaciones con el Parlamento Laurent Panifous anunció en el hemiciclo la cancelación de los debates sobre el proyecto de ley de finanzas de 2026, previstos para el viernes y el lunes, posponiéndolos al martes. «Nos alejamos definitivamente de un texto de compromiso aceptable para una mayoría de diputados», justificó, explicando que el primer ministro Sébastien Lecornu presentaría propuestas el viernes «para permitir la promulgación de un presupuesto de compromiso».Matignon acusó a los diputados de Rassemblement national (RN) y La France insoumise (LFI) de «sabotaje continuo» que hace «imposible la adopción de un presupuesto por voto». El déficit público se sitúa actualmente en el 5,3 % del PIB, superando el objetivo gubernamental del 5 %. Entre los reveses del jueves, la Asamblea rechazó el recargo sobre los beneficios de las grandes empresas, previsto para recaudar 6.300 millones de euros, y un nuevo impuesto sobre la riqueza propuesto por los socialistas.Marine Le Pen, presidenta del grupo RN, acusó en X a los partidos del «socle commun» de «mentir», señalando al PS, Republicanos y Gobierno por abandonar promesas como no utilizar el 49.3. «Los partidos que forman el socle commun han mentido, con el único objetivo de impedir nuevas elecciones legislativas», escribió.La ministra de Cuentas Públicas Amélie de Montchalin confirmó «dos opciones ante nosotros: el 49.3 o una ordenanza». Recurrir a ordenanzas sería inédito para un presupuesto. Los socialistas, dispuestos a censurar si se usan ordenanzas, siguen negociando un compromiso. Emmanuel Macron, en su mensaje de Año Nuevo a las fuerzas armadas, pidió adoptar el presupuesto a finales de enero para acelerar el rearme, con un esfuerzo adicional de 3.500 millones de euros en 2026.Una encuesta de Odoxa para Le Figaro muestra que el 59 % de los franceses considera injustificado el 49.3, y el 53 % rechaza las ordenanzas, aunque temen las consecuencias económicas de la caída del Gobierno.