El primer ministro Sébastien Lecornu anunció el lunes 19 de enero de 2026, tras un Consejo de Ministros, que el martes activaría la responsabilidad del Gobierno mediante el artículo 49.3 de la Constitución para aprobar la parte de ingresos del presupuesto de 2026, a pesar de su promesa inicial de no usarlo. Esta decisión, motivada por el bloqueo parlamentario, busca reducir el déficit público al 5% del PIB e incluye concesiones al Partido Socialista, como mantener un recargo a las sociedades en 8.000 millones de euros. La France Insoumise y el Reagrupamiento Nacional planean presentar mociones de censura.
Sébastien Lecornu, primer ministro desde septiembre de 2025, prometió en otoño gobernar sin recurrir al artículo 49.3, un mecanismo constitucional que permite adoptar un texto sin voto parlamentario al activar la responsabilidad del Gobierno. Este enfoque funcionó para el presupuesto de la seguridad social, pero fracasó en la ley de finanzas de 2026 tras tres meses de debates estancados, especialmente por La France Insoumise (LFI) y el Reagrupamiento Nacional (RN), acusados de 'sabotaje' por Lecornu. El lunes 19 de enero, tras el Consejo de Ministros, Lecornu expresó 'pesar' y 'amargura' al anunciar la activación de la responsabilidad el martes para los ingresos del presupuesto, seguida de las secciones de gastos y global. 'Es un semi-fracaso', admitió, destacando el bloqueo postnavideño. El déficit estará 'sinceramente' en el 5% del PIB, aseguró, gracias a 2.000 millones de euros de ahorro en operadores estatales, anunciados por la ministra Amélie de Montchalin, dirigidos a tesorerías excedentes. Para asegurar el apoyo del Partido Socialista (PS) y evitar la censura, el Gobierno concedió medidas: un aumento de 50 euros mensuales en la prima de actividad para 3 millones de hogares de bajos ingresos (coste: 2.000 millones), comidas para estudiantes a 1 euro y fin de la exención fiscal para transmisiones de patrimonios personales en empresas familiares mediante el pacto Dutreil. El recargo al impuesto de sociedades para grandes empresas se mantiene en 8.000 millones de euros en lugar de reducirlo, y se abandona la rebaja de la CVAE, lo que enfurece al Medef. Su presidente Patrick Martin lamentó: 'Una vez más, el Estado se desdice', temiendo una pérdida de confianza económica. Emmanuel Macron elogió un presupuesto que asegura 'estabilidad' y 'progreso'. Los socialistas, a través de Jérôme Guedj y Boris Vallaud, expresaron satisfacción y consideran no censurar. LFI, por Mathilde Panot, denuncia un 'presupuesto desastroso' y presentará una moción el jueves. Marine Le Pen (RN) califica los anuncios de 'irresponsables' para 'comprar' al PS, prometiendo censura. Las mociones podrían examinarse el jueves en la Asamblea, exponiendo a Lecornu al riesgo de caída, aunque el PS parece clave para su supervivencia.