En la segunda vuelta de las elecciones municipales de Francia de 2026, la izquierda mantuvo París, Lyon y Marsella, pero perdió bastiones históricos como Brest y Clermont-Ferrand debido a las alianzas con La France insoumise (LFI). El secretario general del PS, Pierre Jouvet, declaró: «La France insoumise fait perdre». La izquierda ganó en grandes ciudades donde no hubo tales alianzas.
La segunda vuelta de las elecciones municipales del 22 de marzo de 2026 puso de relieve las consecuencias de las alianzas de la izquierda con La France insoumise (LFI). Le Figaro informa que la izquierda retuvo grandes ciudades como París, donde Emmanuel Grégoire ganó con un estimado del 50,7 % frente a Rachida Dati (40,7 %) y Sophia Chikirou (8,6 %), así como Lyon y Marsella. Fracasó en Toulouse, donde Jean-Luc Moudenc (divers droite) fue reelegido con el 53 % frente a François Piquemal (LFI, apoyado por los socialistas). Bastiones históricos cambiaron de manos: Clermont-Ferrand, bajo liderazgo socialista desde 1919, pasó a la derecha; al igual que Brest, Poitiers y Besançon. No se ganó Limoges, tampoco Aviñón, y Tulle fue perdida por el alcalde socialista titular. El secretario general del PS, Pierre Jouvet, concluyó: «La France insoumise fait perdre». En la mayoría de las 26 ciudades con alianzas entre la izquierda y LFI, se impuso la derecha, lo que contrasta con las victorias sin dichas alianzas, como en París. Editoriales como la de Alexis Brézet califican estos pactos de «deshonor y derrota», citando un efecto repelente en los votantes. Guillaume Tabard señala que este fracaso afectará la estrategia presidencial de la izquierda para 2027. La participación alcanzó el 57 %.