A menos de una semana del primer turno de las elecciones municipales del 15 de marzo de 2026, los sondeos recientes muestran intenciones de voto ajustadas en las grandes ciudades. Le Figaro ofrece una infografía sobre las tendencias en París, Marsella, Lyon y otras áreas. Las contiendas son especialmente competitivas en las metrópolis, lo que hace improbables las victorias en la primera vuelta.
La campaña para las elecciones municipales de Francia de 2026 entra en su fase final. La presentación de listas ha cerrado, y la campaña oficial comenzó el 2 de marzo de 2026. Los municipios deben instalar paneles de affichado fuera de los colegios electorales. La primera vuelta está fijada para el domingo 15 de marzo, con una posible segunda vuelta una semana después, el 22 de marzo. Los sondeos muestran márgenes estrechos en las grandes ciudades. En París, un estudio de Elabe-Berger Levrault para Le Figaro, BFMTV y La Tribune Dimanche sitúa a Emmanuel Grégoire, cabeza de la lista de unión de izquierdas, por delante de Rachida Dati (LR) en la primera vuelta. Figuras externas como Sarah Knafo, de Reconquête, con un 10%, podrían resultar decisivas en la segunda vuelta en función de las alianzas. Sarah Knafo, candidata de Reconquête y pareja de Éric Zemmour, defiende 'la unión de las derechas'. En una entrevista en Le Figaro, afirma: 'Todas las cifras lo muestran: en París, sin unidad, la derecha pierde'. Propone, en caso de quedar tercera, una fusión de listas y un acuerdo programático con Rachida Dati. Emmanuel Grégoire, en su primer mitin, acusa a Dati de querer convertir París en un 'laboratorio facho', lo que implica un acercamiento a la extrema derecha. Aspira a un mandato apaciguador, reforzando la policía municipal con 'mini-puestos' en ciertos barrios. David Belliard, el ecologista, retiró su candidatura para apoyar a Grégoire, una unión confirmada por los militantes parisinos. En Marsella, Sébastien Delogu (LFI) hace campaña afirmando haber luchado 'contra la OAS' en el Parlamento, aunque ese grupo fue disuelto en 1962. Los sondeos también abarcan Lyon, Toulouse, Niza, Nantes, Montpellier, Estrasburgo, Burdeos, Lille, Rennes y El Havre, donde las dinámicas siguen siendo fluidas. Estas tendencias destacan la fragmentación de las candidaturas, lo que favorece transferencias cruciales de votos entre vueltas.