A un mes de las elecciones municipales de París los días 15 y 22 de marzo de 2026, los seis principales candidatos luchan por centrarse en los temas locales, eclipsados por debates y controversias nacionales. Disputas presupuestarias, escándalos escolares y asuntos judiciales dominan la campaña, obstaculizando dinámicas constructivas.
La campaña para las elecciones municipales de París 2026 ha empezado de forma floja. A un mes del primer turno el 15 de marzo y del segundo el 22 de marzo, los candidatos que buscan suceder a Anne Hidalgo, la alcaldesa saliente del Parti socialiste (PS), parecen estancados en posiciones estáticas. Debates parlamentarios interminables sobre el presupuesto, escándalos en el sector de las actividades extraescolares, casos judiciales y acusaciones mutuas de leniencia hacia extremistas saturan el discurso público, impidiendo discusiones productivas sobre los asuntos parisinos. El último contendiente es Sarah Knafo de Reconquête, quien declaró su candidatura el 7 de enero. Por el lado del PS, Emmanuel Grégoire, ex primer adjunto al alcalde de 2014 a 2024 y preparándose desde 2020, ganó la primaria interna. Logró una hazaña notable al unir a todas las fuerzas de izquierda parisinas excepto La France insoumise (LFI) para presentar una única candidatura en la primera vuelta. Sin embargo, este reservado consejero de París sigue siendo poco conocido por el gran público y lucha por quitarse la imagen de segundo al mando. Fue jefe de gabinete de Bertrand Delanoë en el Ayuntamiento (2010-2012), luego de Jean-Marc Ayrault en Matignon (2012-2014), antes de convertirse en el primer adjunto de Hidalgo (2018-2024).