El precio del oro ha bajado por segunda semana consecutiva. El aumento de los costes del petróleo y la preocupación por posibles subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos están afectando al atractivo de este metal.
El metal precioso ha vuelto a verse presionado por el aumento de los precios del crudo y por una preocupación más generalizada sobre la inflación. La resistencia del mercado laboral estadounidense y las persistentes tensiones geopolíticas han elevado las expectativas de que la Reserva Federal pueda seguir subiendo los tipos de interés, lo que reduce el atractivo de los activos que no generan rendimiento, como el oro.