El Ejecutivo chileno presentó ante la Comisión de Seguridad de la Cámara una propuesta para reducir en $72.669 millones el presupuesto del Ministerio de Seguridad, equivalente al 3% exigido por Hacienda. La medida afecta principalmente a Carabineros y la PDI, generando críticas transversales en el Congreso por falta de coherencia con el relato de 'gobierno de emergencia'. Autoridades aseguran que no impactará áreas sensibles.
El lunes, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el subsecretario Andrés Jouannet expusieron ante la Comisión de Seguridad de la Cámara la propuesta del gobierno del presidente José Antonio Kast para recortar el 3% del presupuesto del Ministerio de Seguridad, totalizando $72.669.626.000 de un erario superior a los dos billones de pesos. Jouannet enfatizó que se trata de una propuesta pendiente de validación por la Dirección de Presupuestos y que 'ninguno de los recortes que se harán tendrán que ver con temas sensibles que naturalmente afecten la seguridad' del país. Aseguró que las reducciones evitarán impactos en operaciones críticas, como el mantenimiento de vehículos y cuarteles. Las mayores rebajas recaen en Carabineros, con $11 mil millones menos en personal, $4.700 millones en operaciones y servicios, y $33 mil millones en el Plan Contra el Crimen Organizado, retrasando compras de vehículos. La PDI verá una caída de $16 mil millones, principalmente $13.266 millones en personal y viáticos. Otros recortes incluyen $10 mil millones en Seguimiento de causas judiciales, $583 millones en el Plan Nacional Contra el Crimen Organizado, $1.787 millones en Calles Sin Violencia, $3.527 millones en Somos Barrio Prioritario y $143 millones en la Agencia Nacional de Ciberseguridad. Parlamentarios de oficialismo y oposición cuestionaron la medida. La diputada Gloria Naveillan (Partido Nacional Libertario) expresó preocupación por el mantenimiento de vehículos y dotación policial. El diputado Enrique Bassalett (Republicanos) denunció 'falta de consecuencia' y pidió excluir a las policías del ajuste. Críticas similares vinieron de Raúl Leiva (PS) y Bernardo Salinas (PC), quienes priorizaron la seguridad sobre otros recortes.