El teniente general Manuel Llamas declaró este jueves ante el magistrado Santiago Pedraz que no ejerció presiones sobre la Unidad Central Operativa ni ordenó a sus agentes ponerse de perfil en investigaciones relacionadas con el PSOE o el entorno de Pedro Sánchez.
Llamas, director adjunto operativo de la Guardia Civil, compareció como imputado por presunta prevaricación y obstrucción a la justicia. Negó haber recibido o transmitido presiones y enmarcó las informaciones reservadas abiertas a agentes de la UCO dentro del funcionamiento habitual del cuerpo.
El DAO detalló que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le llamó tras la publicación de direcciones de correo electrónico de Begoña Gómez en un medio. Explicó que ordenó investigar el caso para retirar datos personales que afectaran al presidente del Gobierno.
La declaración de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, también imputada, fue aplazada al viernes por la extensión del interrogatorio de Llamas. El juez Pedraz instruye el caso centrado en supuestas maniobras para disuadir investigaciones de la UCO sobre el PSOE.