Dos mandos de la Guardia Civil prestaron declaración este martes ante el juez Santiago Pedraz en la causa sobre la supuesta trama liderada por Leire Díez.
El comandante Juan Manuel del Barco, secretario del Director Adjunto Operativo, afirmó que dos generales negaron inicialmente sentirse presionados durante investigaciones internas por filtraciones. Según su testimonio, los mismos generales cambiaron de versión ante el teniente coronel Antonio Balas y aseguraron haber sufrido presiones de superiores en casos relacionados con el PSOE y el Gobierno.
El general Luis Peláez, jefe del Servicio de Información, declaró que el 29 de abril de 2025 envió una nota interna alertando de una campaña contra la UCO porque consideró fiable la fuente de la información. Peláez no identificó a esa fuente amparándose en la ley de secretos oficiales.
Del Barco señaló que en las tres informaciones reservadas abiertas a la UCO no constaba que sus responsables hubieran manifestado sentirse presionados, en contradicción con las declaraciones que los generales Alfonso López Malo y Rafael Yuste realizaron el 27 de mayo ante Balas. López Malo y Yuste declararán como testigos el próximo viernes.