Los analistas afirman que Hong Kong puede servir como mediador y superconector bajo la visión de China de una gobernanza global más equitativa tras la publicación de un nuevo libro blanco.
Hong Kong podría posicionarse como un imán para organizaciones internacionales y tomar la iniciativa en el establecimiento de estándares, señalaron los analistas.
El país indicó que no hay necesidad de reconstruir o reemplazar el sistema internacional existente, pero apoyó cambios que sean más compatibles y alineados con las realidades actuales.
Kenneth Wong, director de la Escuela de Gobernanza y Políticas de la Universidad de Hong Kong, señaló que el documento ha llegado en un momento en el que es necesario reforzar las instituciones basadas en normas.