Yoshimi Ogawa, presidente del Comité de Árbitros de la PSSI, ha revelado los grandes desafíos que enfrentan los árbitros en Indonesia, incluyendo ataques de internautas a sus familias a través de redes sociales. Enfatizó la necesidad de proteger a los árbitros de la presión excesiva mientras se mantienen los estándares de calidad en el arbitraje. La declaración se produce en medio de evaluaciones del rendimiento de los árbitros nacionales.
Yoshimi Ogawa, el presidente japonés del Comité de Árbitros de la PSSI, compartió perspectivas sobre el mundo oculto del arbitraje en Indonesia. Hablando con los medios en el GBK Arena en Senayan, Yakarta Central, el miércoles 21 de enero de 2026, abordó las presiones extraordinarias que enfrentan los árbitros más allá de las críticas en el campo. Ogawa explicó que la PSSI aplica mecanismos de evaluación estrictos para los árbitros, que cubren ascensos, descensos y descansos temporales por rendimiento. Sin embargo, no todos los detalles del proceso se hacen públicos para proteger a los individuos. «Sí, es cierto. Pero en principio, no necesitamos publicitarlo. Si todo se publica siempre, nadie querría ser árbitro», dijo. Destacó cómo las redes sociales agravan la situación con ataques emocionales que cruzan límites. Ahora la crítica a menudo apunta a las familias de los árbitros, lo que Ogawa consideró inaceptable. «Las redes sociales a veces atacan incluso a las familias de los árbitros. Esto sucede en el mundo. Se cometen errores, y lo siento mucho y me disculpo», afirmó. Ogawa aseguró: «También tenemos que proteger a los árbitros. Atacar a las familias es claramente inapropiado». En su opinión, el amplio acceso digital y la baja ética en redes sociales representan grandes desafíos modernos. No obstante, el Comité de Árbitros de la PSSI sigue comprometido con la calidad nacional a través de evaluaciones en capas. «Somos muy estrictos en categorías, ascensos y descensos de árbitros. Muy estrictos. Pero también debemos entender que antes de ser árbitros, son seres humanos», añadió. Este escenario subraya la necesidad de un equilibrio entre transparencia y protección para respaldar un arbitraje de calidad en el fútbol indonesio.