El portero de la selección indonesia Emil Audero fue alcanzado por una bengala lanzada por aficionados del Inter de Milán durante el partido contra el Cremonese, lo que provocó una fuerte condena del CEO del club Giuseppe Marotta. El encuentro se detuvo brevemente, pero Audero continuó sin lesiones graves. El incidente recuerda una oscura historia de ataques similares en el fútbol italiano.
El partido de la Liga Italiana entre Inter de Milán y Cremonese en el Stadio Giovanni Zini se disputó el 1 de febrero de 2026, con el Inter logrando una victoria 2-0 gracias a goles de Lautaro Martínez y Piotr Zielinski. Sin embargo, la atención se centró en un incidente a principios de la segunda mitad, cuando el portero del Cremonese Emil Audero —también guardameta de la selección de Indonesia— fue golpeado por una bengala lanzada desde la grada norte ocupada por aficionados del Inter. Audero se derrumbó y rodó por el césped tras impactar la bengala roja en su cuerpo. Jugadores de ambos equipos se acercaron, mientras el personal médico le atendió. El partido se detuvo por razones de seguridad. Afortunadamente, Audero solo se quejó de su pierna derecha y optó por levantarse y continuar hasta el final. El CEO del Inter de Milán, Giuseppe Marotta, reaccionó con fuerza. «Condeno enérgicamente lo ocurrido hoy. Es un acto insensato que va en contra de los valores del deporte, valores que hemos intentado inculcar y defender desde las categorías inferiores», declaró a través del sitio web oficial del club. Marotta enfatizó que la seguridad de los jugadores es primordial y que las autoridades investigan al culpable. También elogió la profesionalidad de Audero: «También quiero elogiar la profesionalidad de Audero por mantener la portería hasta los últimos minutos». El capitán del Inter, Lautaro Martínez, expresó su pesar por el incidente, afirmando que las acciones de aficionados incontrolados no reflejan los valores del club, especialmente porque Audero es un exjugador del Inter. El suceso recuerda un caso similar en 2005, cuando el portero del AC Milan Nelson Dida fue golpeado por una bengala de aficionados del Inter en la Champions League, lo que llevó a duras sanciones de la UEFA, incluyendo una derrota por 0-3 y prohibición de público. Lanzar bengalas pone de manifiesto problemas persistentes con el comportamiento de los aficionados en el fútbol italiano, un reto mayor para preservar el fair play y la seguridad.