El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, advirtió en su carta anual a los accionistas que los impuestos excesivos podrían llevar a las empresas a trasladarse fuera de la ciudad de Nueva York. Destacó el cambio en su firma, que ahora emplea a más personal en Dallas que en su sede central de Nueva York. Dimon planteó la cuestión como una necesidad económica ante el aumento de los costes.
En la carta publicada el lunes, Dimon señaló que JPMorgan Chase ha reducido su plantilla en la ciudad de Nueva York de 30.000 a 24.000 empleados durante la última década, mientras que ha aumentado su fuerza laboral en Texas de 26.000 a 32.000. Dallas supera ahora a Nueva York como el mayor centro de empleo del banco. Reconoció el atractivo perdurable de Nueva York para el talento financiero, pero identificó los elevados costes como un obstáculo importante para la competitividad. “Ninguna ciudad, empresa o país tiene derecho divino al éxito”, escribió Dimon. “A la gente le gusta plantear esto como un problema de moral o de lealtad, pero no lo es”. Dimon argumentó que los impuestos más altos erosionan el retorno del capital, trazando paralelismos con la década de 1970, cuando casi la mitad de las 125 empresas de la lista Fortune 500 de la ciudad de Nueva York se marcharon, lo que contribuyó a una crisis fiscal y a la casi quiebra en 1975. Atribuyó la mayoría de las salidas al elevado coste de hacer negocios allí. La tendencia se extiende más allá de JPMorgan. Wells Fargo inauguró un campus de 850.000 pies cuadrados en Texas en 2025, y Goldman Sachs está construyendo unas instalaciones de 500 millones de dólares en Victory Park, Dallas, lo que ha contribuido a que la ciudad se gane el apodo de “Y’all Street”. Los comentarios de Dimon coinciden con la iniciativa del recién elegido alcalde Zohran Mamdani, quien, a menos de un mes de asumir el cargo, presiona para aumentar los impuestos a la propiedad a fin de cerrar un déficit presupuestario multimillonario e insta a la gobernadora Kathy Hochul a elevar el tipo del impuesto de sociedades del 7,25% al 11,5%, además de un impuesto adicional del 2% sobre los ingresos superiores a un millón de dólares. Dimon se ha puesto en contacto con Mamdani desde su elección, aunque el alcalde no muestra signos de cambiar su postura.