El ministro de Mercados Financieros, Niklas Wykman, advierte contra la propuesta de la oposición de un nuevo impuesto a la banca. Según afirma, el gravamen podría derivar en mayores costes hipotecarios para los hogares suecos.
El Partido Moderado ha criticado los presupuestos alternativos del Partido Socialdemócrata y el Partido de la Izquierda, que incluyen un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de la banca. Wykman sostiene que esta propuesta afectaría gravemente a los propietarios de viviendas.
El ministro estima que muchas familias podrían enfrentarse a un aumento de hasta 800 coronas en sus gastos mensuales. Según Wykman, esto representa una política económica irresponsable que no resuelve los problemas derivados de los altos tipos de interés hipotecarios.
Wykman describe la propuesta como 'un lobo con piel de cordero'. Asimismo, señala otras ideas fiscales del bloque de izquierda, como el impuesto sobre bienes inmuebles, la eliminación de la deducción RUT y un mayor gravamen sobre las cuentas de ahorro para inversión.
Al mismo tiempo, Wykman destaca la importancia de contar con bancos rentables que contribuyan a la estabilidad económica. El ministro insta a las entidades financieras a invertir más en seguridad y a incrementar la competencia en el sector.