Varios de los principales bancos suecos han elevado sus tasas hipotecarias variables en 0,15 puntos porcentuales, a pesar de que el Riksbank ha mantenido su tipo de interés oficial sin cambios. Los aumentos se atribuyen a los mayores costes de financiación para los bancos ante las expectativas del mercado. La ministra de Finanzas, Elisabeth Svantesson, describe estas medidas como alejadas de la realidad.
Swedbank y Nordea elevaron sus tipos hipotecarios a tres meses en 0,15 puntos porcentuales el lunes, seguidos por SBAB y SEB el martes. SBAB incrementó las tasas entre 0,05 y 0,15 puntos porcentuales, mientras que SEB también subió su tasa a tres meses en 0,15 puntos. Skandia ha realizado una subida similar de 0,15 puntos. El motivo es el aumento de los tipos de interés interbancarios, según Robert Boije, economista jefe de SBAB.
"Muchos creen que existe un vínculo exacto entre el tipo de interés oficial del Riksbank y las tasas hipotecarias variables de los bancos, pero ese no es el caso", afirma Boije. A pesar de las subidas, tanto Swedbank como SBAB prevén tipos estables en el futuro, con pequeños cambios de décimas de porcentaje. Swedbank espera que el tipo de interés oficial se mantenga sin cambios hasta septiembre de 2027.
La guerra en Oriente Medio genera incertidumbre. Swedbank advierte que un precio del petróleo a 140 dólares por barril podría elevar la inflación por encima del 5 por ciento, lo que llevaría a un tipo de interés oficial del 2,75 por ciento. Robert Boije no prevé un escenario catastrófico como el de 2022.
La ministra de Finanzas, Elisabeth Svantesson, calificó las subidas como "alejadas de la realidad" en Facebook e instó a los suecos a cambiar de banco. La líder del Partido de la Izquierda, Nooshi Dadgostar, exige que el gobierno utilice a SBAB para presionar a la baja las tasas. "Si Svantesson no actúa, habrá dado luz verde a los bancos para robar a las familias suecas", señaló.