José Luis Cienfuegos, destacado gestor cultural español, ha fallecido a los 60 años. Transformó festivales como los de Gijón, Sevilla y Valladolid en referentes del cine de autor. Su legado incluye la promoción de cineastas emergentes y la conexión con la cultura local.
José Luis Cienfuegos asumió la dirección del Festival de Gijón en 1995, con 31 años, convirtiéndolo en un referente europeo del cine de autor entre finales de los noventa y 2010, comparable al Sundance. Bajo su gestión, el certamen atrajo a directores como Pawel Pawlikowski, Darren Aronofsky, Aki Kaurismäki y Chloë Sevigny, y alcanzó 80.000 espectadores en 2012, posicionándose como el 12º de Europa por público. Cienfuegos expandió el evento más allá del cine, incorporando conciertos, tertulias feministas como Les Comadres y exposiciones, además de ciclos temáticos como Universo Media, dirigido por Vicente Domínguez.
Cesado en enero de 2012 tras el cambio político en Gijón con Foro Asturias, pese a un manifiesto de apoyo firmado por 400 cineastas, se unió al Festival de Sevilla. Allí reinventó el certamen, involucrando a la comunidad local y atrayendo candidaturas de la Academia de Cine Europeo. Enfocado en el cine europeo y el 'otro cine español', creó secciones para nuevas narrativas y promovió la asistencia juvenil.
En 2023, llegó a la Seminci de Valladolid, donde siguió su modelo de reinvención, inspirado en Fernando Lara. La 70ª edición, cerrada el 1 de noviembre, superó los 103.000 espectadores, con ciclos como el del nuevo cine indie estadounidense. Cienfuegos era conocido por su exigencia, intuición y dedicación, influyendo en programadores como Fran Gayo, fallecido en mayo. Su partida deja un vacío en la gestión fílmica europea.