El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha anunciado la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones autonómicas para el 17 de mayo, adelantando la fecha prevista inicialmente para junio. La decisión se produce tras completar una legislatura de cuatro años, algo no visto en 14 años, y busca maximizar la participación evitando eventos como la visita del Papa. María Jesús Montero, candidata del PSOE, dejará su cargo como vicepresidenta primera del Gobierno central para centrarse en la campaña.
Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, compareció este lunes 23 de marzo de 2026 a las 20:30 horas por streaming para anunciar la convocatoria de elecciones autonómicas el 17 de mayo. Tras un Consejo de Gobierno extraordinario, justificó la fecha como 'idónea para facilitar la máxima participación', evitando la visita del Papa a Madrid (6-9 de junio) y la romería del Rocío (22-25 de mayo). 'Votar cada cuatro años con la legislatura completada y los presupuestos presentados es la normalidad democrática', afirmó Moreno, destacando 64 leyes aprobadas y estabilidad política desde 2018, cuando el PP acabó con 36 años de gobierno socialista. La campaña electoral arrancará el 30 de abril, con 6,5 millones de electores llamados a urnas en una comunidad de 8,5 millones de habitantes. Encuestas dan ventaja al PP (cerca de mayoría absoluta de 55 escaños de 109), con Vox al alza y PSOE en mínimos históricos, por debajo de los 30 escaños de 2022. Moreno aspira a una 'victoria incuestionable' para evitar bloqueos. María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE-A, reaccionó en X: 'Cuanto antes, mejor, Andalucía necesita un Gobierno que resuelva los problemas. Nos gusta el 17 de mayo: ¡ya hay fecha para el cambio!'. Acusó a Moreno de convocar por la crisis sanitaria y temor al repunte socialista. La convocatoria fuerza su salida del Ejecutivo central, generando especulaciones sobre relevos como Félix Bolaños o Carlos Cuerpo. Vox se declaró preparado para políticas de 'sentido común', mientras Antonio Maíllo (Por Andalucía) criticó la gestión sanitaria de Moreno.