La coalición Por Andalucía, formada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos, ha arrancado este 30 de abril su campaña electoral en Sevilla para las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Antonio Maíllo, su candidato a la presidencia de la Junta, se ha declarado exultante y dispuesto a ser la sorpresa. Promete revertir políticas del PP y blindar servicios públicos.
En la Alameda de Hércules de Sevilla, Antonio Maíllo abrió la campaña de Por Andalucía ante miles de voluntarios, con el lema 'pueblo a pueblo, puerta a puerta'. "Me siento presidente de la Junta de Andalucía si se me da el apoyo popular, no me voy a poner límites, vamos a ser la sorpresa", declaró el candidato, exprofesor de instituto y coordinador federal de Izquierda Unida.
Maíllo criticó duramente al presidente Juanma Moreno y al PP por pactos con Vox, bajadas de impuestos a rentas altas, privatizaciones y tensiones en vivienda. Prometió restringir por ley la venta de viviendas en zonas tensionadas solo para uso residencial, eliminar conciertos sanitarios privados, contratar 8.000 médicos, atención primaria en 48 horas y cumplir los 180 días de plazo en dependencia. "Somos la única formación que puede garantizarlo", aseguró sobre una sanidad 100% pública.
La coalición de siete formaciones busca duplicar su representación y movilizar a la izquierda contra la abstención del 41% en comicios anteriores. Invitó a trabajadoras de dependencia como Raquel y Lorena, quienes denunciaron externalizaciones a empresas privadas y esperas excesivas: "Cargamos como mulas y se utiliza a las personas dependientes como euros". Maíllo reivindicó 1.000 concejales locales y un programa en 25 claves contra el desmantelamiento público.
Encuestas como la del CIS predicen pocos escaños para Por Andalucía, pero Maíllo confía en una sorpresa similar a Extremadura. Llamó a no votar al PP para evitar dependencia de Vox: "No hay voto más inútil que votar al PP".