Las agrupaciones provinciales del PSOE andaluz han aprobado este miércoles sus propuestas de listas para las elecciones del 17 de mayo, logrando candidaturas de consenso en siete de las ocho provincias a petición de la ejecutiva regional liderada por María Jesús Montero. Solo en Cádiz persiste un conflicto interno, donde la Comisión autonómica de Listas prevé alterar el orden de los candidatos propuestos por el secretario provincial Juan Carlos Ruiz Boix. El proceso se ha marcado por negociaciones secretas y forcejeos para evitar divisiones públicas.
El PSOE andaluz, bajo la dirección de María Jesús Montero, secretaria general y candidata a la Presidencia de la Junta, ha culminado la elaboración de listas electorales para las elecciones autonómicas del 17 de mayo. Los comités provinciales rehicieron sus propuestas tras indicaciones de la ejecutiva regional, aprobándolas este miércoles en siete provincias: Sevilla, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Almería.
En Sevilla, Montero encabeza seguida de Rafael Recio, Marta Alonso, Alejandro Moyano, Verónica Pérez y José María Villalobos. Córdoba presenta renovación total con Silvia Mellado al frente, Esteban Morales y Victoria Fernández. Huelva apuesta por María Márquez y el veterano Mario Jiménez; Granada por Olga Manzano y Paco Cuenca; Jaén por Paco Reyes y Ángeles Férriz; Málaga por Josele Aguilar; y Almería por José Nicolás Ayala.
El principal pulso se libra en Cádiz, donde Ruiz Boix defendió una lista con Juan Cornejo (1), Rocío Arrabal (2) y Fernando López Gil (3), hombre fuerte de Montero. Fuentes de la dirección regional confirman que la Comisión de Listas modificará el orden el viernes para priorizar a López Gil, respetando los nombres. El secretario de Organización, Paco Rodríguez, negoció con secretismo para sellar consensos pese a críticas por "falta de dirección" o "exceso de autoridad".
Este proceso, el primero pilotado por Montero en un contexto de encuestas desfavorables —PSOE con 30 de 109 escaños—, busca proyectar unidad ante el reto de movilizar al electorado progresista.