Julie Rechagneux, figura en ascenso del Rassemblement National (RN) con 30 años, se presenta a las elecciones municipales de Burdeos en marzo. Su perfil disciplinado y pulido contrasta con antiguos lazos a círculos radicales dentro del partido. Aspira a un lugar en la segunda vuelta, desafiando la apuesta de la derecha tradicional para recuperar la ciudad.
Julie Rechagneux representa el perfil ideal para el Rassemblement National (RN) en la carrera municipal de Burdeos. A sus 30 años, se muestra compuesta y disciplinada durante una reunión en enero en la terraza de un café céntrico. Llevando una bufanda pulcra para atraer a la burguesía local, habla de cuestiones municipales sin insistir en su postura antiinmigratoria: prioridad a la seguridad, defensa de los conductores, promoción del patrimonio gastronómico, reparación de las aceras y fin de los precios sociales en las cantinas escolares. Esta joven candidata aspira a acceder a la segunda vuelta en marzo, un resultado que podría entorpecer el intento de la derecha tradicional de recuperar Burdeos. Descrita por excompañeros como inteligente y seria, Rechagneux asciende con rapidez en un RN que fomenta a jóvenes ambiciosos. Su trayectoria incluye una formación en el consejo regional de Nueva Aquitania, primero como asistente y luego como elegida, bajo la tutela de Edwige Diaz. Pese a su imagen impecable, vestigios de asociaciones radicales salpican su ascenso. Entre 2021 y 2024, fue community manager de los elegidos del RN en e-Politic, una firma de comunicación conocida como foco de militantes neofascistas. Allí cuenta con la confianza de Paul-Alexandre Martin, sucesor de Frédéric Chatillon, militante nacionalista revolucionario. Estas conexiones entran en conflicto con la estrategia de desdiabolización del partido, visible en sus actividades en redes sociales.