A medida que se acercan las elecciones municipales de 2026, el Rassemblement National (RN) aspira a capturar decenas de ciudades, señalando un cambio en su estrategia de implantación local. Este objetivo llega en un contexto histórico donde el partido, fundado en 1972, se centró principalmente en las carreras presidenciales bajo Jean-Marie Le Pen. Marine Le Pen ha impulsado cambios para construir la legitimidad territorial del movimiento.
El Rassemblement National (RN) se prepara para las elecciones municipales de 2026 con esperanzas de avances sustanciales. El presidente del partido Jordan Bardella apunta a ciudades como Marsella, Tolón, Niza y Nîmes, con el objetivo de asegurar decenas de municipios. La primera vuelta está programada para el 15 de marzo. Historicamente, el Front National (FN), predecesor del RN fundado en 1972 por Jean-Marie Le Pen, ignoró las elecciones locales. El antiguo líder veía la elección presidencial como el único concurso clave desde el referéndum de 1962 sobre la elección del jefe de Estado por sufragio universal. Bajo su guía, el partido mantuvo un papel marginal en las elecciones territoriales, priorizando las ambiciones personales de Le Pen. Un cambio ocurrió bajo Marine Le Pen, quien asumió el liderazgo para avanzar la «dédiabolisation» a través de la implantación local. En julio de 2024, tras las elecciones legislativas parciales, instó a un «aggiornamento» del partido. En una entrevista con la revista semanal Valeurs actuelles, declaró: «El RN ha sido siempre un movimiento muy centralizado en su organización, concede la diputada de Pas-de-Calais. Todo viene de la sede central, para la sede central y a través de la sede central. Esta configuración ya no es viable en medio de la crisis de crecimiento electoral que enfrentamos». Esta apelación busca adaptar la estructura centralizada del RN a su electorado en expansión. Esta estrategia marca una ruptura con los fracasos pasados del partido y ambiciones frustradas durante cincuenta años, que incluyeron bloqueos y victorias simbólicas. El enfoque actual busca abordar la falta de legitimidad territorial que lastra las aspiraciones nacionales del RN.