En Rognac, Bouches-du-Rhône, la toma de control del Rassemblement National a finales de noviembre de 2024 afronta críticas tras dieciséis meses. Cinco adjuntos dimitieron el 4 de febrero, denunciando una falta de consulta y derivas democráticas. Quejas por acoso y despidos cuestionan el 'método' ejemplar prometido por el partido.
El Rassemblement National (RN) tomó el control del ayuntamiento de Rognac, un municipio de 12.500 habitantes en Bouches-du-Rhône, a finales de noviembre de 2024, sucediendo a Sylvie Miceli-Houdais (Union des démocrates et indépendants) y Stéphane Le Rudulier (Les Républicains). El alcalde RN Christophe Gonzalez prometió poner fin a la mala gestión de sus predecesores, basándose en un informe de la cámara regional de cuentas para el período 2020-2024. El informe destacaba un 'déficit de supervisión y expertise', una importante rotación del personal y una 'deterioración del clima social'.Los líderes del RN y su aliado, Union des droites pour la République —incluido el adjunto Franck Allisio— veían Rognac como un modelo de transparencia, especialmente en recursos humanos, replicable en otros municipios. Gonzalez declaró en ese momento: « Estamos pasando el “Kärcher” ».Dieciséis meses después, este objetivo parece socavado. El 4 de febrero, cinco adjuntos, incluido el primero Benoît Bourrillon, renunciaron a sus delegaciones. Citan « métodos autoritarios, una falta de consulta y una deriva preocupante en el debate democrático dentro del consejo municipal ». Múltiples testimonios mencionan acoso, marginación y despidos. Gonzalez, que busca la reelección, se enfrenta a estas acusaciones que empañan la imagen regional del RN.