Durante la campaña de las elecciones municipales de 2026, Jean-Luc Mélenchon, líder de La France Insoumise, adoptó de forma provocativa la retórica del «gran reemplazo» de Éric Zemmour para alabar una «nueva Francia» cada vez más diversa. Esta jugada busca establecer una contranarrativa sobre la identidad francesa de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en las que espera un duelo con el Reagrupamiento Nacional en estos temas.
Jean-Luc Mélenchon ha reanudado su movilización apoyando a candidatos de La France Insoumise (LFI) en todo el país durante la campaña para las elecciones municipales de 2026. Estas elecciones locales sirven de «ensayo general para seguir tejiendo la resistencia popular y ampliando la red insoumis de cara a 2027», según un estratega de Mélenchon. A sus 74 años, el fundador de LFI se espera que confirme su cuarta candidatura presidencial esta primavera y está utilizando este período para establecer los temas de su futura campaña. Convencido de que la elección de 2027 girará en torno a cuestiones de identidad y lo que significa ser francés, Mélenchon libra una batalla narrativa contra el Reagrupamiento Nacional (RN), al que cree que se enfrentará en la segunda vuelta. Durante meses, ha defendido la idea de una «nueva Francia», cada vez más diversa, en oposición a la narrativa del «gran reemplazo» popularizada por la extrema derecha. Al invocar provocativamente este concepto, pretende voltear el debate y afirmar su visión progresista de la identidad nacional. Este enfoque se inscribe en un contexto en el que las elecciones municipales sientan las bases para las apuestas nacionales, sin contradicciones notables que surjan de las fuentes disponibles.