De cara a la elección presidencial de 2027, Jean-Luc Mélenchon, probable candidato de La France insoumise, construye el concepto de 'nueva Francia' para contrarrestar a la extrema derecha. Lanzado en 2018 en encuentros en Epinay-sur-Seine, esta narrativa nacional destaca los barrios populares como baluarte contra el racismo y la división.
El 18 de noviembre de 2018, en Epinay-sur-Seine, Seine-Saint-Denis, Jean-Luc Mélenchon asiste a las primeras 'reuniones nacionales de barrios populares', dieciocho meses después de la elección de Emmanuel Macron. Habiendo perdido la segunda vuelta presidencial de 2017 por casi 600.000 votos, dice a los actores de los barrios: 'No tengo miedo, no me avergüenzo de decirlo: lo que ven aquí es la nueva Francia'. Este eslogan se ha incrustado desde entonces en la ideología de La France insoumise (LFI).
En 2024, durante la campaña de las elecciones europeas, marcada por la denuncia de la guerra de Gaza por la jurista Rima Hassan, Mélenchon revive el tema. El 6 de junio, en un mitin en Lyon, declara: 'Esta nueva Francia somos nosotros, los abigarrados, los mestizos que rechazan absolutamente el veneno que les permite mantenerse en el poder – la división del pueblo por el racismo'. La noche electoral, precisa que esta 'nueva Francia' concierne a los 'grandes conjuntos habitacionales urbanos'.
Mélenchon planea esgrimir este concepto como un arma contra la extrema derecha de cara a 2027. El eurodiputado de LFI Younous Omarjee explica: 'Hay dos visiones, la de la derecha y la extrema derecha, que lleva directamente a los enfrentamientos; frente a eso, ofrecemos una visión optimista y positiva de la historia al decir que existe una salida pacífica'. Esta narrativa, más resonante en una izquierda que ha abandonado los temas identitarios, plantea interrogantes sobre su potencial fracturante.