El 31 de enero, Jean-Luc Mélenchon visitó Roubaix para apoyar a David Guiraud, candidato de La Francia Insumisa a la alcaldía en las elecciones municipales de 2026. Esta ciudad de casi 100.000 habitantes, una de las más pobres de Francia, es un objetivo clave para el movimiento populista. Una victoria podría impactar en la campaña presidencial de 2027.
El sábado 31 de enero, el salón Watremez de Roubaix acogió un mitin que recordaba a una campaña presidencial. Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI), acudió para apoyar a David Guiraud, diputado del Nord y candidato a la alcaldía en esta antigua capital textil. Con menos de dos meses antes de la votación municipal de marzo de 2026, el evento destaca las ambiciones de LFI en una ciudad de casi 100.000 habitantes, donde gran parte de la población tiene raíces inmigrantes magrebíes. Roubaix, calificada por Insee como la ciudad más pobre de Francia, sirve de campo de pruebas para la estrategia electoral de Mélenchon. Una victoria podría desencadenar una «fuerza de contagio» para la presidencial de 2027, según el exsenador socialista. En su discurso, Mélenchon abordó cuestiones nacionales adaptadas al público local: el «genocidio vergonzoso» en Gaza, el laicismo, el islam y la lucha contra el racismo. En medio de la estigmatización de los musulmanes por la derecha, declaró: «Cuando emitís un voto “insoumis”, emitís un voto contra el racismo, contra la islamofobia, por la República, por la libertad de conciencia». Este respaldo busca fortalecer las perspectivas de LFI en uno de sus principales objetivos electorales, subrayando las implicaciones nacionales de esta elección local.