El Partido Comunista Francés prepara su propia candidatura presidencial con Fabien Roussel al frente, negándose a participar en la primaria de izquierda. El secretario nacional se centra en su reelección municipal en Saint-Amand-les-Eaux frente al Reagrupamiento Nacional. Se atiene al adagio de un obstáculo a la vez, marcado por su derrota legislativa de 2024.
El Partido Comunista Francés (PCF), simbolizado por el martillo y la hoz, traza un camino independiente hacia la elección presidencial. Su secretario nacional, Fabien Roussel, liderará de nuevo el esfuerzo, como en contiendas anteriores. Esta decisión refleja un firme rechazo a la primaria de izquierda, calificada por algunos como una «máquina de perder» y «desconexión total» de la realidad. Actualmente, en plena campaña para las elecciones municipales de 2026 en Saint-Amand-les-Eaux, una localidad termal del departamento del Norte con 16.000 habitantes, Roussel evita escrupulosamente los debates nacionales. Como alcalde saliente, se enfrenta a un rival del Reagrupamiento Nacional (RN) en un contexto en el que el partido está ganando terreno a nivel local. El recuerdo de su derrota en las legislativas anticipadas de 2024 ante un candidato del RN vinculado a Marine Le Pen exige una cautela extrema. Roussel sigue el adagio del campeón olímpico Guy Drut, también de Hauts-de-France: «un obstáculo a la vez». Despacha las preguntas de los medios parisinos sobre la primaria, manteniendo una clara separación entre su campaña local y sus ambiciones nacionales. Sin embargo, la carrera presidencial sigue ocupando sus pensamientos, a pesar del muro de pago que limita más detalles en el artículo. Esta postura pone de manifiesto las divisiones persistentes en la izquierda, donde el PCF apuesta por una estrategia autónoma para movilizar a su base obrera y popular.