En Le Havre, Édouard Philippe, alcalde desde 2010 y candidato presidencial, se enfrentará a una lista unida de izquierda en las elecciones municipales de marzo de 2026. Sus opositores confían en el cansancio tras su largo mandato, después de cómodas reelecciones en 2014 y 2020. El líder reconoció que una derrota local dañaría sus ambiciones nacionales.
Las elecciones municipales en Le Havre, previstas para el 15 y 22 de marzo de 2026, representan una prueba crítica para Édouard Philippe, miembro de Horizons y alcalde desde 2010. Sucedió a su mentor Antoine Rufenacht, fallecido en 2020, y logró una fácil reelección en 2020 tras dominar a la izquierda, barrida en 2014.
La izquierda local, liderada por primera vez por una lista unida —aunque persisten tensiones pasadas entre comunistas y ecologistas—, ve una oportunidad en la erosión de su poder. Baptiste Bauza, secretario de la sección del PCF en Le Havre, cree: «Hay un cansancio del poder. La elección está abierta y somos capaces de ganarla».
Philippe, que aspira a la presidencia, concedió en LCI el 8 de diciembre que una derrota en Le Havre lo dejaría «no en buena posición para esperar convencer a los franceses». ¿Podría esta ciudad portuaria obrera y popular, feudo comunista a finales del siglo XX, cambiar de nuevo? La campaña no arrancará hasta principios del próximo año, pero las apuestas ya se palpitan en el aire marino de Sena-Marítimo.