El gobierno del presidente José Antonio Kast ha registrado 18 seremis que no asumieron o renunciaron desde su asunción el 11 de marzo, en menos de 50 días. Esto ha generado críticas internas y escrutinio al equipo de chequeo de antecedentes liderado por Ignacio Dülger, Álvaro Bellolio y Víctor Valdés. Algunos casos se deben a fallos en requisitos, mientras otros responden a motivos personales o políticos.
El presidente José Antonio Kast asumió el 11 de marzo y, en menos de 50 días, su gobierno ha enfrentado 18 casos de seremis que no prosperaron. Según un recuento de La Tercera, estos incluyen renuncias prematuras y nombramientos retirados. El oficialismo reconoce autocrítica por errores en chequeos, pero atribuye otros a factores externos.
Entre los fallos por requisitos destacan Viviana Torres, seremi de Trabajo en Coquimbo, quien dejó el cargo por no tener una carrera de diez semestres, y Nataly Cruz en Arica y Parinacota, por falta de experiencia laboral. El gobierno señala que en estos casos hubo equivocaciones en la revisión.
Otros involucran motivos personales, como Renato Münster, seremi de Cultura en la Región Metropolitana, quien renunció un día después de su presentación, o Patrick Dungan en Energía de La Araucanía, cuyo nombramiento se retiró tras desaparecer tres días. Casos políticos incluyen a Karina Trujillo, seremi de Justicia en Antofagasta, quien salió por cuestionamientos a su pasado en causas de narcotráfico, y Alexander Nanjarí en Educación del Biobío, por antiguas publicaciones en redes sociales.
El proceso inicia con ternas de delegados presidenciales y partidos oficialistas, que pasan a ministerios y luego a revisión por Dülger, Bellolio y Valdés, quienes verifican antecedentes penales, éticos y deudas. El gobierno mantiene que su conteo es menor, excluyendo casos sin decreto formal, y compara con administraciones previas como la de Gabriel Boric.