En el episodio del 19 de marzo de la temporada 22 de Anatomía de Grey, Katie Rogers falleció durante los cuidados paliativos en casa de Lucas. El actor Niko Terho, que interpreta a Lucas, habló del impacto emocional en su personaje en una entrevista con TVLine. Lucas se perdió sus últimos momentos mientras buscaba suministros médicos.
El episodio marcó el final de la historia de Katie Rogers, que murió después de mudarse con Lucas y otros para el tratamiento de hospicio la semana anterior. Niko Terho dijo a TVLine: "Siempre tuve en mi mente que iba a suceder, pero no se hizo realidad y la devastación no llegó hasta que realmente sucedió". Lucas no estuvo presente en el momento de su muerte, ya que se había apresurado a ir al hospital a por unos recipientes para drenar el líquido y aliviar su malestar. Simone había escondido los recipientes siguiendo las instrucciones de Bailey para evitar el exceso de drenaje, que podría dar lugar a complicaciones, aunque Lucas dio prioridad a aliviar el dolor de Katie. A principios del episodio, Katie y Lucas confesaron sus sentimientos, cogiéndose de la mano e imaginando una vida compartida en Nueva York, donde ella dirigiría una consulta de terapia y él buscaría una beca. Terho destacó la fuerte química con la coprotagonista Samantha Marie Ware, que interpreta a Simone, construida a través de extensas escenas compartidas. Lucas luchará contra la culpa por su ausencia y dirigirá su ira hacia Simone, creando un obstáculo importante en su relación, ya sea platónica o romántica. Terho describió nuevas facetas de Lucas reveladas en esta temporada, como su pasión, su visión de túnel para los que le importan y su extraordinaria capacidad para amar. La trama también profundizó en el vínculo de Lucas con Bailey, ya que compartieron emociones personales relacionadas con Katie. Terho destacó el hecho de conocer detalles personales sobre Bailey más allá del lugar de trabajo, lo que fortaleció su conexión en medio de los altibajos.