Keir Starmer anunció el lunes que renunciará como líder del Partido Laborista en el gobierno y dejará su cargo como primer ministro del Reino Unido, tras perder la confianza de los legisladores laboristas.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo el lunes que renunciará como líder del Partido Laborista y dejará el cargo de primer ministro, reconociendo que su grupo parlamentario ya no cree que él sea la persona más adecuada para liderarlo en las próximas elecciones generales.
Hablando desde el exterior del número 10 de Downing Street, Starmer declaró:
“Cada decisión que he tomado ha tenido como objetivo poner por delante al país que amo. Es por eso que renunciaré como líder del Partido Laborista”.
Starmer señaló que permanecerá en el cargo como primer ministro interino mientras el Partido Laborista elige a un nuevo líder. Afirmó que solicitaría al Comité Ejecutivo Nacional del partido establecer un cronograma, con la apertura de candidaturas prevista para el 9 de julio, y añadió que el objetivo es tener un nuevo líder antes de que el Parlamento retome sus sesiones en septiembre.
Su anuncio se produjo tras un fin de semana de intensas especulaciones sobre su futuro, después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escribiera el domingo en Truth Social que Starmer dimitiría, criticándolo por su política migratoria y energética.
Se espera que la atención se centre ahora en la contienda por el liderazgo laborista, con informaciones en varios medios que apuntan al exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, como un candidato destacado.