El primer ministro británico Keir Starmer defendió este lunes ante la Cámara de los Comunes que no sabía que Peter Mandelson no pasó los filtros iniciales de seguridad antes de ser nombrado embajador en Estados Unidos. El nombramiento, que generó controversia por los vínculos de Mandelson con Jeffrey Epstein y negocios chinos, ha vuelto a cuestionar la posición de Starmer. Opositores exigen más responsabilidades.
Keir Starmer compareció este lunes en la Cámara de los Comunes para defender su decisión de nombrar a Peter Mandelson embajador en Washington en 2024. Mandelson fue despedido el pasado septiembre por su relación con Jeffrey Epstein, y está bajo investigación policial por supuestamente filtrar información confidencial durante sus cargos en Londres y Bruselas. Fue detenido en febrero y liberado sin cargos.
La nueva polémica surgió porque Mandelson no superó el primer análisis de seguridad del Ministerio de Exteriores debido a conflictos de interés por su consultora que trabaja con empresas chinas como TikTok, Shein y WuXi AppTec, según The Guardian y el Financial Times. Olly Robbins, funcionario responsable, anuló el veto inicial, decisión que defenderá este martes ante la comisión de Exteriores. Starmer insistió: «Si me hubieran dicho que Peter Mandelson no había pasado el análisis de seguridad, nunca le habría nombrado».
La líder conservadora Kemi Badenoch replicó: «Parece que no hizo ninguna pregunta. ¿Por qué? Porque no quería saber». Ed Davey, de los liberaldemócratas, comparó la situación con el caso de Boris Johnson y pidió la dimisión de Starmer. El diputado Reform Lee Anderson fue expulsado por acusar al primer ministro de mentir.
Pese a las críticas de algunos laboristas como Diane Abbott, no hay rebelión inminente en el partido ante las elecciones municipales del 7 de mayo. Fuentes laboristas ven el nombramiento como un «pecado original» de Starmer.