KIF Örebro ha terminado su colaboración con el entrenador principal Fredrik Andersson pocas horas después de que este fuera absuelto por el comité disciplinario de la federación de fútbol.
El presidente del Linköpings FC, Peter Hammarstedt, denunció a Andersson por comportamiento inapropiado tras el partido disputado entre ambos equipos el 8 de mayo. El comité disciplinario desestimó la denuncia debido a la existencia de versiones contradictorias.
Solo unas horas después, el KIF Örebro anunció la rescisión del contrato. Andersson ya había sido suspendido previamente por el propio club.
– Nuestra colaboración no funciona. Yo quiero una cosa y ellos quieren otra, declaró Andersson a Nerikes Allehanda. El técnico calificó la denuncia de risible e irreal.