La versión de PlayStation 5 de Kingdom Come: Deliverance ha recibido la actualización 1.9.7, que introduce nuevas funciones y mejoras técnicas. Este parche mejora los gráficos, el rendimiento y la jugabilidad del RPG medieval de mundo abierto. Su objetivo es ofrecer una experiencia más fluida a los jugadores que exploran su mundo inmersivo.
Kingdom Come: Deliverance, un RPG medieval de mundo abierto, lanzó su actualización 1.9.7 para PlayStation 5 el 14 de febrero de 2026. El parche se centra en elevar la experiencia de nueva generación del juego a través de una combinación de mejoras visuales, adiciones de contenido y correcciones de estabilidad. Los principales añadidos incluyen un modo gráfico mejorado que aprovecha las capacidades de la PS5 para unas tasas de fotogramas más altas y una iluminación mejorada, haciendo que el entorno medieval sea más vívido. Las mejoras en la calidad de vida incluyen opciones flexibles de ranuras de guardado y una personalización ampliada de la interfaz de usuario, lo que permite a los jugadores un mayor control sobre sus sesiones. La actualización también incorpora nuevas misiones secundarias e interacciones con personajes, profundizando la narrativa y fomentando una mayor exploración. El combate recibe ajustes para una mejor respuesta, con un comportamiento enemigo refinado y un equilibrio de armas para hacer los encuentros más atractivos. En el lado técnico, los tiempos de carga se han reducido significativamente y la estabilidad de la tasa de fotogramas ha mejorado en el combate, la exploración y las escenas cinemáticas. Las correcciones de errores abordan problemas de progresión, caídas al suelo, fallos de audio y problemas de animación, lo que resulta en menos interrupciones. Los propietarios de PS5 que usan el controlador DualSense se benefician de una retroalimentación háptica refinada y soporte para gatillos adaptativos, mejorando la inmersión durante las interacciones y las batallas. Según los detalles de la actualización, estos cambios incluyen mejoras gráficas, nuevo contenido, mejoras de la interfaz de usuario y correcciones técnicas, confirmando reducciones en los tiempos de carga y ajustes al equilibrio del combate. Este parche refina el acabado general de Kingdom Come: Deliverance, consolidando su estatus como un RPG inmersivo en PS5 sin alterar su historia principal ni el diseño del mundo.