El won surcoreano se debilitó este viernes frente al dólar estadounidense ante la falta de avances inmediatos en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a su conflicto de un mes. La divisa abrió en 1.508,6 wones por dólar, una caída de 1,6 wones respecto a la sesión anterior. La escalada de la crisis en Oriente Medio ha impulsado los precios mundiales del petróleo tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, lo que afecta a Corea del Sur debido a su dependencia de las importaciones.
La crisis en Oriente Medio, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales del mes pasado, ha escalado hasta convertirse en un conflicto regional más amplio, sin que las conversaciones para poner fin a la guerra arrojen resultados tangibles. El won surcoreano, que el lunes se desplomó a un mínimo de 17 años de 1.517,3 por dólar, continuó debilitándose: el jueves cotizaba a 1.507 wones, un descenso de 7,3 wones en medio de una fuerte venta de acciones locales por parte de extranjeros, y el viernes abrió a 1.508,6 wones, con una bajada de 1,6 wones. El tipo de cambio se ha mantenido en torno a la marca clave de los 1.500 wones. El jueves (hora de EE. UU.), el presidente estadounidense, Donald Trump, prorrogó por 10 días, hasta el 6 de abril, la pausa en los ataques contra instalaciones energéticas iraníes, afirmando que las conversaciones con Teherán están "yendo muy bien". Teherán, sin embargo, insistió en que no hay negociaciones en curso y reafirmó su "derecho natural y legal" a controlar el estrecho de Ormuz, según informes de medios extranjeros. La Casa Blanca declaró el miércoles (hora de EE. UU.) que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han sido "productivas", pero las señales contradictorias de Washington y Teherán han profundizado la incertidumbre. Con el estrecho de Ormuz efectivamente cerrado, los precios mundiales del petróleo han subido notablemente, interrumpiendo los suministros y alimentando la volatilidad en los mercados bursátiles y de divisas nacionales e internacionales. Corea del Sur depende fuertemente de las importaciones de energía. El índice de referencia KOSPI cayó un 3,22 por ciento, hasta los 5.460,46 puntos, el jueves.