LeBron James consiguió 30 puntos, 15 asistencias y nueve rebotes en la derrota de los Los Angeles Lakers ante los Dallas Mavericks este domingo, marcando la primera línea estadística exacta de este tipo en la historia de la NBA para un jugador de su edad. A sus 41 años, James logró una hazaña que ningún otro jugador ha igualado después de cumplir los 33. La actuación subraya los desafíos de los Lakers debido a las lesiones de Luka Dončić y Austin Reaves.
James realizó 22 tiros, la mayor cantidad desde un partido en diciembre contra los Clippers, y estableció un récord personal de temporada con 15 asistencias. Esta marca representa la vez número 58 en su carrera en la que alcanza al menos esos umbrales, lo que destaca su habilidad perdurable a pesar de su edad. Los Lakers se quedaron cortos en el encuentro, continuando una mala racha marcada por problemas en la plantilla. El equipo tuvo éxito en marzo, perdiendo solo dos veces, con la distribución del manejo del balón a cargo de Dončić y Austin Reaves. Las lesiones llegaron en una sola noche en Oklahoma City, dejando a Reaves fuera de combate por cuatro a seis semanas y a Dončić con un desgarro de grado 2 en el tendón de la corva. Dončić se encuentra actualmente en España buscando un tratamiento experimental para acelerar su recuperación. Los funcionarios de los Lakers enfrentan una batalla cuesta arriba en los playoffs como desvalidos, con los Nuggets superándolos recientemente por el tercer puesto de la Conferencia Oeste. James ha asumido históricamente grandes cargas, aunque los movimientos recientes en la plantilla tenían como objetivo reducir su uso. Su producción del domingo sirve como recordatorio de sus capacidades en medio de las ausencias.