El presidente Lee Jae Myung declaró que honrar y rendir el debido respeto a quienes murieron sirviendo al país es un deber social que la nación debe mantener.
El presidente Lee Jae Myung hizo estas declaraciones en un discurso durante la ceremonia del Día de los Caídos celebrada el sábado en el Cementerio Nacional de Seúl. Al evento asistieron 3,000 miembros del servicio uniformado, funcionarios gubernamentales, beneficiarios del mérito nacional y sus familias. Lee señaló: "Conmemorar el espíritu de los patriotas y rendirles el pleno respeto es un deber social que debemos defender fielmente". Destacó la promulgación el próximo año de una ley que amplía los beneficios para las familias de los combatientes por la independencia. El presidente también reafirmó su compromiso de ampliar la red de hospitales para veteranos a zonas remotas, incluidas la provincia de Gangwon y la isla de Jeju. Se comprometió a brindar un apoyo gubernamental suficiente a los miembros del servicio uniformado y prometió mejorar el sistema de asistencia para aquellos heridos durante el servicio militar. Lee enfatizó que castigar a quienes traicionaron a la comunidad también es un deber importante. A través de una ley recientemente promulgada, el gobierno investigará y confiscará los bienes acumulados ilegalmente por colaboradores pronipones de la época colonial.