La diputada Lilita Carrió celebró la auditoría de la Arca a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y afirmó que sus líderes, Chiqui Tapia y Pablo Toviggino, terminarán presos. Esta declaración se da en el contexto de investigaciones judiciales y un cambio de domicilio de la AFA a la provincia de Buenos Aires para eludir controles nacionales. Además, se iniciaron obras en un predio de Pilar, mientras un juez reemplaza a otro en la causa relacionada con una mansión.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrenta escrutinio intensivo por irregularidades financieras y administrativas. Lilita Carrió, histórica dirigente de la Coalición Cívica, se refirió a las causas judiciales que involucran a Claudio 'Chiqui' Tapia, presidente de la AFA, y a Pablo Toviggino, su vicepresidente, afirmando: “Terminarán presos”. Carrió celebró que la Arca, el organismo de auditoría, esté revisando las cuentas de la entidad, en un contexto de contratos multimillonarios opacos que rodean a la Selección Argentina.
Recientemente, con el aval del gobernador Axel Kicillof, la AFA fijó su domicilio en la provincia de Buenos Aires, una maniobra que le permitió eludir la supervisión de la Inspección General de Justicia (IGJ) a nivel nacional. Esta alianza política entre Kicillof y Tapia va más allá de disputas con el gobierno central y está ligada a obras iniciadas en el Estadio Único de La Plata. Un informe de TN mostró que en el predio de Pilar, donde se ubica la nueva sede, no hay actividad administrativa pero sí construcciones en curso.
En el ámbito judicial, la jueza Ángela Ledesma reemplazará a Gustavo Mahiques en la causa que decide quién investigará la mansión en Pilar vinculada a la AFA. La decisión fue unánime por parte de los miembros de la Casación Penal, evitando un sorteo. Fuentes periodísticas destacan preocupaciones por pagos a través de intermediarios y estructuras en el exterior, con sponsors como Adidas y Coca-Cola generando más de US$ 100 millones anuales para la AFA, aunque sin controles estrictos de compliance.
Hinchas expresan hartazgo por abusos de poder en la dirigencia, demandando recuperar el fútbol de estas prácticas.