Chats revelan cómo un hombre cercano al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, ordenó mover US$ 4,8 millones a la firma Dicetel, una empresa fantasma. La operación involucra a Juan Pablo Beacon, un financista conocido como “Fiño” y la firma de Javier Faroni. Mientras tanto, el peronismo opta por el silencio, la defensa o la complicidad ante las revelaciones de gastos obscenos y desvíos millonarios.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrenta un escándalo de corrupción con revelaciones de gastos obscenos, sociedades fantasma y desvíos de fondos millonarios. Según chats filtrados, Juan Pablo Beacon, un colaborador cercano a Pablo Toviggino, tesorero de la institución, instruyó la transferencia de US$ 4,8 millones a la empresa Dicetel, identificada como fantasma. Esta operación también implica a un financista apodado “Fiño” y a la firma de Javier Faroni, junto con figuras como Claudio Tapia.
El peronismo, asociado al kirchnerismo, ha respondido con silencio, defensa o complicidad ante estas acusaciones, lo que ha generado una red de impunidad que se percibe cada vez más opresiva. Las filtraciones destacan una operatoria que involucra a Toviggino y su entorno, exponiendo irregularidades financieras en la gestión de la AFA. No se han reportado contradicciones entre las fuentes, pero el caso subraya problemas persistentes de transparencia en el fútbol argentino.
Este escándalo, publicado el 2 de febrero de 2026, pone en jaque la credibilidad de la institución deportiva y sus líderes.