La justicia argentina ordenó a la empresa dueña de un helicóptero que proporcione información sobre quién pagó los vuelos a una mansión en Pilar vinculada al escándalo de la AFA. Los pilotos declararon que los 60 aterrizajes fueron vuelos de práctica sin pasajeros. El juez Marcelo Aguinsky indaga al tesorero Pablo Toviggino por presunto desvío de fondos.
La investigación judicial sobre una mansión en Pilar, en la provincia de Buenos Aires, se centra en los vuelos en helicóptero que aterrizaron allí unas 60 veces. El juez Marcelo Aguinsky ordenó a la empresa Flyzar, propiedad de Gustavo Carmona, que revele quién financió estos traslados aéreos, vinculados a la propiedad bajo escrutinio por el escándalo en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Los pilotos testificaron ante Aguinsky que todos los vuelos fueron de práctica y que siempre viajaron solos, sin pasajeros a bordo. Explicaron que las planillas de vuelo aparecían vacías porque no hubo ocupantes, y negaron recordar rostros de posibles trasladados. Sin embargo, durante un allanamiento, el libro de registro del helipuerto desapareció, lo que levantó sospechas.
La mansión, de 105 mil metros cuadrados y valorada en 17 millones de dólares, fue comprada en mayo de 2024 por 1,8 millones de dólares declarados. Formalmente pertenece a Luciano Pantano y su madre Ana Lucía Conte, a través de Real Central S.R.L., pero la fiscalía los considera prestanombres sin capacidad económica para tal patrimonio. En el predio se hallaron bolsos institucionales de la AFA, una placa de Barracas Central a nombre de Pablo Toviggino y 54 autos de lujo registrados a familiares del tesorero.
Pantano usó una tarjeta corporativa de la AFA para gastos por 50 millones de pesos mensuales, incluyendo servicios de luz ajenos y peajes de vehículos secuestrados. Aguinsky suspendió la tarjeta y espera peritajes en dispositivos para confirmar ocupantes de los vuelos. Flyzar tiene antecedentes con la AFA, habiendo transportado a la Selección Argentina en el Mundial de Rusia 2018.
El helipuerto costó 85 mil dólares y forma parte de lujos como establos, pileta y canchas de paddle. La justicia advierte penas por falso testimonio si se prueban pasajeros no declarados.