El agua vuelve al estanque reflectante del Lincoln Memorial tras un proyecto de varias semanas para renovar la superficie y repintar su cuenca con un tono que el presidente Trump denomina azul bandera estadounidense. Muchos visitantes afirman que el cambio parece sutil.
El estanque situado a los pies del Lincoln Memorial comenzó a llenarse el viernes tras los controvertidos trabajos. El presidente Trump había ordenado oscurecer la superficie desde su tono gris anterior. Trump declaró a los periodistas que el proyecto sellaría las grietas y evitaría fugas. Estimó el coste en 2 millones de dólares y afirmó que duraría entre 50 y 100 años. Los registros del Departamento de Interior muestran que el contrato con Atlantic Industrial Coatings asciende a 13,1 millones de dólares. Una organización sin ánimo de lucro había presentado una demanda para detener las obras debido a la falta de revisiones de preservación histórica. Los visitantes que observaban el llenado ofrecieron opiniones diversas. Algunos agradecieron el aspecto más limpio, mientras que otros dijeron no notar mucha diferencia en el color.