Liverpool se quedó en un frustrante empate 1-1 ante el Burnley, amenazado por el descenso, en Anfield a pesar de dominar la posesión y crear numerosas ocasiones. Florian Wirtz marcó para los locales, pero Marcus Edwards empató y Dominik Szoboszlai falló un penalti. El resultado provocó silbidos del público local, destacando las frustraciones continuas bajo el entrenador Arne Slot.
Los campeones de la Premier League, Liverpool, se enfrentaron al Burnley el 17 de enero de 2026 en Anfield, buscando una victoria vital pero terminando en un empate 1-1 que extendió su racha de cuatro empates consecutivos en la competición. Liverpool controló el partido desde el principio, registrando 32 tiros, con 11 a puerta, contra el único intento del Burnley. El portero Martin Dubravka fue clave para los visitantes, realizando varias paradas importantes, incluyendo tres en la primera mitad para detener a Hugo Ekitiké, Cody Gakpo y Wirtz. Se concedió un penalti dudoso a Liverpool cuando Gakpo cayó tras una entrada de Florentino Luís, pero Szoboszlai golpeó el balón contra el travesaño. Los locales rompieron el empate poco antes del descanso. Ekitiké controló un pase largo de Virgil van Dijk, se giró ante los defensas Kyle Walker y Axel Tuanzebe, y forzó una parada de Dubravka. Curtis Jones reaccionó rápido para asistir a Wirtz, quien disparó el balón a la escuadra para su cuarto gol en seis partidos. Burnley, dirigido por Scott Parker, mostró resiliencia, especialmente en la segunda mitad. Mejoraron su intención ofensiva, y Edwards igualó con un potente disparo al fondo de la red tras un pase preciso de Luís. La defensa del Liverpool flaqueó momentáneamente en ese periodo, como señaló Slot: «Ambos llegaron en el mismo periodo de cinco minutos. Fueron los únicos momentos en los que sufrimos». Tras el partido, las ocasiones siguieron eludiendo al Liverpool. Dubravka paró un tiro de Wirtz, Bashir Humphreys despejó dos disparos en la línea de Gakpo, y Ekitiké vio anulado un gol por fuera de juego. Alexis Mac Allister y Jones también fallaron ocasiones, lo que llevó a silbidos al pitido final. Slot reconoció la decepción de los aficionados: «Si como Liverpool no estás decepcionado por empatar en casa con el Burnley, algo va mal. Entiendo completamente la frustración». Parker elogió el enfoque de su equipo: «La clave para nosotros fue llegar al descanso aún en el partido para ajustar algunas cosas». Tuanzebe jugó a pesar de que su esposa había entrado en trabajo de parto, con un coche preparado para llevarlo después. El empate deja al Liverpool lidiando con la ineficacia ante el gol, mientras que Burnley suma un valioso punto en su lucha contra el descenso.