La victoria 2-1 del Liverpool ante un Tottenham con nueve hombres el 20 de diciembre de 2025 –un resultado detallado en la cobertura inicial del partido– aportó puntos vitales pero puso de manifiesto fragilidades defensivas y un juego lento en medio de lesiones y tarjetas rojas del rival. El rendimiento los mantiene en la pelea pero genera dudas ante un calendario apretado.
En el caótico encuentro de la Premier League en el Tottenham Hotspur Stadium, el Liverpool se llevó tres puntos pese a una actuación apagada, como se resumió en la cobertura previa. En lugar de dominar tras la reducción del Tottenham a nueve hombres, los Reds parecieron poco en forma y propensos a errores, dependiendo de las heridas autoinfligidas de los Spurs.
El Tottenham amenazó brevemente con su estilo agresivo de 'shithousery' bajo Thomas Frank – cargado de entradas tardías y jugadas a balón parado–, pero el Liverpool resistió. El gol inicial de Alexander Isak en el minuto 56 (asistencia: Florian Wirtz) fue seguido rápidamente por su sustitución por lesión, con Hugo Ekitike duplicando la ventaja de cabeza. El gol tardío de consolación de Richarlison llegó tras la roja a Xavi Simons en la primera parte (tacos sobre Virgil van Dijk) y la expulsión final de Cristian Romero por patear a Ibrahima Konate.
Las lesiones se acumularon: Conor Bradley se retiró al descanso, Isak cojeó tras su gol y Jeremie Frimpong fue sustituido tarde con un corte en la cara. Lo positivo incluyó la asistencia de Wirtz y el gol de Ekitike, pero Alexis Mac Allister enfrenta llamadas para ir al banquillo por su mal momento, mientras que el eje Konate-Van Dijk mostró pobre comunicación. Arne Slot bromeó sobre Konate 'siempre pillado en el acto' tras su amarilla.
Aunque extiende la racha de victorias del Liverpool ante el Tottenham, la defensa sigue siendo impactante, la construcción lenta y el mediocampo vulnerable. Este resultado sufrido mejora la forma reciente pero resalta problemas antes de los próximos partidos.