Un hombre de unos 40 años de la zona de Borlänge se enfrenta a cargos por estafa agravada tras suplantar la identidad de una empresa. Realizó pedidos de productos por un valor superior a las 220.000 coronas, los cuales fueron facturados a nombre de una constructora de carreteras.
Un hombre de unos 40 años de la zona de Borlänge es sospechoso de haber llevado a cabo una serie de estafas agravadas tras suplantar la identidad de una empresa. Durante un periodo intensivo a principios de este año, realizó pedidos de mercancías por un valor superior a las 220.000 coronas, las cuales fueron facturadas a una empresa de obras viales. Los pedidos iban desde dulces hasta productos electrónicos. Otras cantidades menores fueron facturadas a otras empresas, según el escrito de acusación. La policía investigó el caso como un secuestro de identidad corporativa, un tipo de robo de identidad dirigido a empresas. Los cargos fueron presentados recientemente ante el tribunal, según informó Dala-Demokraten. No han trascendido más detalles sobre la respuesta del acusado.