Estafadores que se hacen pasar por policías o funcionarios de bancos han comenzado a llamar a las puertas en Dalarna y otras partes de la región policial de Bergslagen. Muchos ancianos corren el riesgo de perder todos sus ahorros en estos encuentros. Los perpetradores se están volviendo cada vez más insistentes e intentan entrar en las casas.
Una ola de estafas está arrasando la región policial de Bergslagen, incluida Dalarna. Según la policía, los estafadores se hacen pasar por representantes de autoridades como la policía o los bancos. Llaman a las puertas e intentan convencer a las víctimas de que les dejen entrar en la casa para «asegurar» objetos de valor. Muchos de los afectados son ancianos, y la policía advierte de que se pueden perder todos los ahorros si se les permite entrar. Eric Salomonsson informa de que los perpetradores son insistentes y no se rinden fácilmente. La policía insta al público a que permanezca vigilante y no deje entrar a extraños en sus hogares. No existe ninguna política oficial de la policía o los bancos que implique visitas domiciliarias con tales propósitos.