En el juicio tras la acusación del mes pasado, un hombre en Ångermanland está acusado de proxenetismo agravado por vender a su esposa para mantener relaciones sexuales con más de 120 hombres a través de pagos por Swish que superaron el millón de coronas. La fiscalía solicita ahora el decomiso de 507.000 coronas como ganancias del delito. El juicio, que se celebra a puerta cerrada en el tribunal de primera instancia de Ångermanland (Ångermanlands tingsrätt), está en curso y está previsto que dure 14 días.
El hombre se enfrenta a cargos por proxenetismo agravado, ocho delitos de violación, cuatro intentos de violación, agresión y amenazas ilegales. La investigación financiera de la policía muestra pagos por un total de 1.014.000 coronas, con compradores que pagaban entre 1.500 y 3.000 coronas por encuentro.
El acusado niega todos los cargos y compareció en el juicio junto a su abogada, Martina Michaelsdotter Olsson. Los fiscales alegan que controlaba a la mujer llamándose a sí mismo "el monstruo" y utilizando amenazas. Se presentaron nuevas pruebas justo antes de que comenzara el juicio.
"Las ganancias del delito se calculan sobre la base de la investigación financiera", afirma la moción del fiscal, que solicita el decomiso de 507.000 coronas.
La abogada de la víctima, Silvia Ingolfsdottir, calificó los delitos como "lo más parecido a la trata de personas que existe". La mujer, que se encuentra actualmente en un lugar secreto, expresó su alivio ante el inicio del juicio. El proceso continuará el miércoles.