Un adolescente de Borlänge, detenido en abril por una amenaza escolar que resultó ser un rumor, solicita ahora una indemnización inusualmente alta al Estado.
El 22 de abril, más de 20 escuelas en Borlänge cerraron sus puertas tras recibir informes sobre una amenaza grave. Un adolescente fue detenido bajo sospecha de amenazas ilegales graves, pero fue puesto en libertad menos de dos días después, cuando los cargos fueron retirados.
El fiscal Joel Henning declaró que la información se basó en interpretaciones erróneas y en la propagación de rumores falsos, concluyendo que el joven es inocente.
El abogado Gökhan Kizil ha recurrido ahora a la Cancillería de Justicia exigiendo una indemnización de 30 000 coronas. Considera que la reclamación es razonable dado que el joven es menor de edad, fue identificado públicamente y se demostró su total inocencia. Depende ahora de la Cancillería de Justicia decidir si se concederá dicha compensación.