El municipio de Linköping reclama una indemnización de 157,5 millones de coronas suecas al Estado tras la decisión del Gobierno de cancelar los planes para construir una nueva estación de ferrocarril en la ciudad. La cifra cubre los costes de planificación de Ostlänken desde 2013. El concejal municipal Stefan Erikson (M) critica al Estado por dañar la confianza.
El municipio de Linköping ha decidido exigir 157,5 millones de coronas al Estado. La cantidad cubre los costes de planificación e investigaciones para la construcción de Ostlänken y una nueva estación de ferrocarril desde 2013. La decisión se produce tras el anuncio del Gobierno la semana pasada de cancelar los planes, tal y como informaron SVT Nyheter y P4 Östergötland.
El Gobierno anunció el pasado martes que Ostlänken, que conecta Järna y Linköping, finalizará en Tallboda en lugar de continuar hasta Linköping con una nueva estación central. El objetivo es recortar costes por valor de ocho mil millones de coronas manteniendo la conexión actual con Stångådalsbanan y Tjustbanan.
El concejal municipal Stefan Erikson (M) declaró a SVT Nyheter: "Siguiendo el consejo del Estado, hemos invertido durante muchos años el dinero de los impuestos de los ciudadanos de Linköping. Ahora no hay retorno de esa inversión, por lo que es razonable pedir que nos lo devuelvan". Anteriormente, calificó la decisión de "gran traición" y "una broma" para P4 Östergötland.
Erikson subraya que la confianza en el Estado se ha visto dañada. "Espero sinceramente que el Estado se tome en serio esta reclamación de indemnización", afirma.