El municipio de Knivsta ha criticado a Mälartåg por la cancelación de salidas, los retrasos y el hacinamiento durante el invierno. Jenny Rydåker, directora de planificación del municipio, afirma que estos problemas afectan la vida diaria de los viajeros y generan estrés. Actualmente, se mantiene un diálogo con el operador Mälardalstrafik.
El municipio de Knivsta ha reaccionado ante los repetidos problemas con los trenes de Mälartåg durante el invierno. Los viajeros se han visto obligados a esperar al siguiente tren en varias ocasiones debido a que los vagones iban llenos. Jenny Rydåker, directora de planificación, subraya: “Esto afecta la vida diaria de las personas y genera estrés”. Y añade: “Como usuario, uno debe poder confiar en que los trenes circulen y recibir información correcta cuando no lo hacen”.
Mälartåg se hizo cargo de la ruta Estocolmo–Uppsala en diciembre de 2024. La puntualidad desde diciembre de 2024 hasta abril de 2026 se sitúa en un 94,6 por ciento en el trayecto de Uppsala a Knivsta, pero desciende al 86,1 por ciento en dirección opuesta. Para los trenes que parten de Estocolmo, la cifra es del 90,9 por ciento, según el conductor de tren y desarrollador de sistemas Thomas Tydal.
Mälardalstrafik atribuye los problemas a un duro invierno que requirió el mantenimiento de muchos trenes, lo que redujo la capacidad y dio lugar a trenes más cortos durante las horas punta. Katarina Myrberg señala: “Hemos movilizado recursos y ya podemos observar mejoras tanto en la puntualidad como en la disponibilidad de trenes más largos en la ruta”. Se han encargado nuevos trenes, pero no se esperan hasta 2028.
Los viajeros de Knivsta tienen opiniones divididas: uno menciona que “se cancelaron bastantes trenes anteriormente”, otro asegura que “no hay nada de qué quejarse” y un tercero apunta a que hay “demasiado pocas salidas”. Las críticas han sido transmitidas al operador y las discusiones sobre posibles medidas continúan en curso.