El ministro de Transportes, Óscar Puente, explica las dificultades para reparar el desprendimiento en Álora que cortó el AVE entre Madrid y Málaga desde el 4 de febrero. La reapertura se retrasa hasta finales de abril, afectando la Semana Santa y generando disputa por cifras de pérdidas económicas. El PP critica al Gobierno y propone un puente aéreo.
Un desprendimiento de talud el 4 de febrero en Álora, Málaga, provocado por lluvias, interrumpió la línea de alta velocidad (AVE) entre Madrid y Málaga. Adif ha retrasado la reapertura varias veces: inicialmente el 28 de febrero, luego el 24 de marzo y ahora hasta finales de abril. Actualmente, Renfe ofrece un servicio alternativo hasta Antequera en tren y autobús a Málaga hasta el 23 de marzo, usado por 3.000 personas diarias, pero no hay billetes disponibles desde el 24 debido a la reorganización de reservas existentes, según la compañía. Ouigo e Iryo no operan hasta que se restablezca la vía directa. El ministro Óscar Puente publicó un vídeo en X explicando que 75 trabajadores y 23 máquinas operan 24 horas al día, pero el espacio limita más intervención: “Las posibilidades son las que son: están limitadas por la física”. Criticó al PP por manipulación y recordó que la Junta tardó siete meses en reparar una carretera a Ronda. El año pasado, 66.656 pasajeros usaron el AVE Madrid-Málaga durante la semana de Semana Santa. La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) estima 300 millones de euros en pérdidas directas y 1.300 millones indirectos, según su presidente José Luque en una reunión, aunque la patronal niega haberlo comunicado oficialmente. La Junta de Andalucía, liderada por Juan Manuel Moreno, repite la cifra de 1.300 millones, pero informes alternos la cuestionan: un estudio de la Universidad de Málaga calcula 394 millones para Semana Santa en la capital, y eldiario.es estima unos 20 millones solo por turismo en tren. El PP, con Elías Bendodo y Francisco Salado, propone un puente aéreo con precios tasados, más capacidad en aviones y eliminar peajes, calificando la situación de “ruina” y “mayor crisis” para la Costa del Sol. La Junta estudia acciones judiciales por daños a la “marca Málaga”. El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, llamó “carroñeros” a los populares, provocando réplicas. La Asociación de la Prensa de Málaga criticó a Puente por descalificar a periodistas.